Recetas, experiencias y amor por la cocina...siempre en Pantuflas!

Secciones

Suscribite : )

Recibí novedades y beneficios!

Feliz Rosca de Pascua

Feliz Rosca de Pascua

Esta fecha para los cristianos es muy significativa. Una vez leí que el término Pascua se usa para hacer mención al Paso de la Muerte a la Vida, es decir la Resurrección, de Jesús. Siempre fui una lectora voraz y a temprana edad encontré en mi casa la Biblia del Niño. Amé desde el principio El Nuevo Testamento. Debo decir que me tenía fascinada la historia de ese héroe que enfrentaba a los malos, se juntaba con los amigos para charlar y no le tenía miedo a los poderosos. Leí y releí tantas veces su historia que termine sabiéndola de memoria. Peeero así y todo, cuando llegaba la Pascua  me despertaba muy contenta con la imagen de un enorme y prometedor huevo de chocolate enfrente (info en otro post porque es para hablar del tema largo y tendido) y después desayunaba con una rosca deliciosa cubierta de crema pastelera.

Por qué? Vamos a ver el por qué:

En la Antigüedad se usaba elaborar una rosca de higos, dátiles y miel como ofrenda para tener un buen año de cosecha y fertilidad. Pero según cuenta por ahí una de las versiones, en Italia (cuando no ; ) ) los pasteleros italianos la adaptaron a la Pascua para competir con la tradición de los huevos de chocolate. Para la elaboración de la rosca de Pascua los pasteleros emplearon tres productos básicos en la pastelería: leche, harina y huevos, y para su decoración empleaban huevos duros

Su forma de anillo representa la continuidad, la unión y el renacer eterno, que se vincula con la celebración cristiana de la resurrección de Jesucristo el día de Pascua..

El consumo y preparación es diferente en cada país, siendo así que aparecen distintas variedades de cremas, roscas, rellenos, coberturas y nombres. Mona de Pascuas en España, Kulich en Rusia, Ostertorte en Alemania), Colomba en su cuna Italia, Pan de Pascua en Chile), Roscón Pascual en México, etc.

La rosca y yo

Y llego el momento de la creación, de poner manos a la obra o a la masa, como prefieran. Busque en mi amplia (y desordenada) biblioteca física y virtual una receta que pudiera ser deliciosa, sencilla, rápida y vistosa a la vez, es decir con el espíritu de Cocina en Pantuflas pero seguía viendo palabras como ¨amasijo¨,  ¨fermento¨, ¨esponja¨, ¨descanso¨, etc. y sabía que nada de eso iba a hacer la diferencia que estaba buscando para mis lectores. Como estaba siendo demasiado ambiciosa con muy poco tiempo decidí apelar a lo aprendido y lo intuido. Así es que salió esta corta y austera belleza con algunos datos obtenidos del costado recortado de un paquete de harina leudante. Ingredientes para dos roscas medianas.

5 tazas de harina leudante

1 taza de azúcar

100 gramos de manteca blanda

2 huevos

½ taza de leche

1 cucharada de esencia natural de vainilla

Ralladura de 1 limón grande

 

Y el procedimiento es fácil, fácil. Pones en un bowl la harina mezclada con el azúcar. Agregás la manteca desmenuzada hasta que la veas bastante integradita.  Sumas los dos huevos, la leche, la esencia, la ralladura y revolvés hasta que puedas empezar a amasar. Mesada con harina, un poco de amor con las manos hasta que este suave y ¨casi¨ no se te pegue en las manos. Va en molde o placa siempre previo enmantecado y enharinado. Yo lo probé de las dos formas y quedo bien igual. Horno 160 a 180 grados unos 10 minutos, retiras para pintar con huevo batido y volvés a meter al horno por 20 minutos más. Entonces llega el momento de hacer la crema pastelera…

La crema pastelera: bendita cuando lisa, maldita cuando grumosa.

Hace unos 5 años trabajaba en una empresa donde había varios vendedores. Uno de ellos era una simpática y sibarita señora. No tenía una relación estrecha con ella pero, unos días antes de irme de la empresa, se acercó y me regaló todas las recetas que había recopilado. Desde impresiones de páginas hasta el manual de un curso de repostería y pastelería realizado en una prestigiosa escuela de Buenos Aires. Nunca le pregunte por que, solo atine a balbucear un gracias muy emocionado y ella solo dijo que ¨quería que yo lo tuviera¨.  Siendo dos personas muy habladoras y extrovertidas creo que esa falta de palabras tuvo más significado que mil palabras. El caso es que, buscando entre estas recetas donadas encontré una joyita a la que le hice un solo cambio y la adapte en cantidades para poder cubrir las dos roscas.

180 gramos de azúcar

50 gramos de maicena

1 huevo

2 yemas

500 cm3 de leche

Esencia de vainilla

El procedimiento incluye seguir atentamente los pasos y batir como locos cuando empieza a espesar. Fuera de eso es ¨pan comido¨ como dicen en mi país.

Poné a hervir la leche. En un bowl aparte mezclas todo el resto de los ingredientes de a poco y revolviendo con amor hasta unificar. Una vez que la leche tomó hervor vas agregando la mezcla despacito suave suavecito como dice la canción. En el momento que empieza a espesar bajas el fuego a mínimo y ahora si mezclas como si no hubiera un mañana. Dale, dale que lo importante es que no se hagan grumos. Si ves que salta y está todo muy violento por ahí sacalo del fuego y seguí revolviendo. Una vez que la preparación tomo punto crema y esta untuosa  la tapas con papel film.

Volvamos a las roscas…

Sacalas del horno y poneles la crema pastelera por encima sin aplastar ni estirar mucho, que quede con cuerpo y abundante. Unos 5 minutos más al horno, retiras y listo.  Para saber si la masa esta ok clávale un palito, si sale seco está todo muy bien, sino 10 más.

Por encima podés ponerle cerezas en almíbar, hilos de caramelo, chocolate y todo lo que tu imaginación te invite!

Recordá cocinar, comer, compartir y ser feliz.

Gracias por leerme!



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *