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Vegan, veggie, friendly, feliz

Sé que todos los seres humanos somos biológicamente iguales pero también sé por experiencia propia  y con años de haber lidiado con los síntomas de la fibromialgia,  que nuestra herencia, vivencias y experiencias corporales a lo largo de nuestra vida determina quienes somos y como reaccionamos al mundo que nos rodea y…a los alimentos que ingerimos.

Soy una persona que ha experimentado varios cambios en la alimentación. Hasta los dos años era como cualquier bebe saludable: comía lo que debía y casi no me enfermaba. Luego vino el comienzo de la alergia y los problemas bronquiales que los médicos intentaban paliar, como si de una ruleta rusa se tratara, quitando alimentos de mi dieta. Es así que a temprana edad no podía comer cítricos (cuando todavía no podía ni incluso pronunciar bien la palabra pero sabía que ¨eso¨ me estaba vedado), ni lácteos, tomate y chocolate. Después de muchos años de recorrer clínicas y hospitales de la mano de mi mama, descubrieron que mi alergia no era alimentaria pero para ese entonces ya había quedado con muy bajo peso. Así comenzó un nuevo derrotero por pediatras y nutricionistas sin poder nunca ganar el peso esperado hasta que un doctor comento  que un 7% de la población mundial es no-obesa, es decir que si bien son saludables nunca van a ganar peso como el resto. Hasta el dia de hoy y habiendo buscado, desconozco si ese dato es real pero les dio a mis padres la tranquilidad que necesitaban y a mí la libertad para comer lo que deseaba. Luego, como cuento en otra nota, (link) la fibromialgia me llevo hacia una alimentación más consciente y saludable donde como plus descubrí el amor por la cocina.

Vegetariana? Por que?

Y al tiempo descubrí el vegetarianismo. Recuerdo que unos meses antes de decirle adiós definitivamente a la carne notaba que cada tanto la comida me caía mal y si la comía a la noche era todavía peor, me sentía como si literalmente me hubiera comido un animal entero. Como nunca fui de comer mucha carne de a poco entendí que los días que comía vegetales o pastas estaba bien.  Recuerdo cuando comenzó el cambio. Era el cumpleaños de una gran amiga, conocedora de mi afición por los embutidos no presento una picada muy abundante donde estaban mis adorados jamón serrano y salame. Comí normalmente y pasamos una noche muy agradable. Al llegar a mi casa me sentía muy mal y ahí lo supe. Desde ese mismo momento deje de comer animales para siempre.

Cuando me preguntan por qué soy vegetariana y cuento esta historia tienden a decirme que si es por eso está bien, y ahí me pregunto por qué hay razones más validas que otras para hacer lo que uno considera mejor. Mi realidad es que en la  familia soy la única vegetariana asi que cocino carnes de todo tipo y jamás juzgamos la alimentación del otro. Notablemente fue siempre afuera de mi círculo más cercano donde se me cuestiono mi estilo de alimentación. Demasiado saludable, demasiado cara, poco saludable por ser vegetariana fueron algunos de los veredictos mientras consumen alimentos llenos de grasa o  les dan a sus hijos productos del supermercado llenos de ingredientes impronunciables entre los que se encuentra camuflada la enemiga número uno de los niños: el azúcar. El caso es que tampoco los establecimientos gastronómicos están preparados para quienes elegimos no comer carne y ni hablar de quienes eligen ser veganos.

 

Veganismo y vegetarianismo, las ovejitas negras de la gastronomía tradicional.

Imagino que si en un lugar de hamburguesas con mucha trayectoria y muy conocido de mi ciudad me dieron un sándwich frio y duro en pleno invierno por no tener menú veggie y si en una panadería quien me atendió me miro mal cuando pedí sandwichs de miga vegetarianos y me termino ofreciendo de atún (?) para los veganos debe ser mucho más difícil conseguir alimentos y es así que generalmente hacen sus propios productos, algo realmente admirable.

Creo que como sociedad deberíamos plantearnos la aceptación del otro primero volcando la mirada hacia uno mismo. He escuchado hablar un montón sobre los veganos y su fundamentalismo pero la realidad es que nunca me ha pasado ser cuestionada por alguien que elige este tipo de alimentación. Y debo reconocer que sus razones y explicaciones son por demás coherentes y realistas.

Dicho todo esto doy por inaugurada la sección para compartir recetas, info y experiencias!



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